La grasa trans aparece como resultado de añadir hidrógeno a algunos aceites vegetales, un proceso químico llamado hidrogenación. Lo que en realidad sucede es que parte de las grasas poliinsaturadas se transforman en grasas saturadas. De esta forma se modifica el aspecto físico de los aceites, que pasan del estado líquido al estado sólido.
La incorporación de este tipo de grasas hace que aumente la vida útil de los productos en los que se emplea este proceso, potencia su sabor y mejora su textura. Además, la adición de grasas hidrogenadas a los productos abarata los costos y beneficia a la industria alimentaria.
La importancia de proporcionar información en las etiquetas de los productos alimenticios a los consumidores se debió al hecho de que los ácidos grasos trans pueden influir en el aumento de los niveles del colesterol en sangre, particularmente los del LDL (o "colesterol malo"), que es el que más contribuye en la obstrucción de las arterias y puede provocar ataques al corazón y accidentes cerebrovasculares. Según los criterios de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el consumo de grasas trans debe representar menos del 1% de las calorías diarias ingeridas y una dosis diaria de 5 gramos se considera ya peligrosa. Por lo tanto, es de suma importancia leer detalladamente el rotulado nutricional de la etiqueta para poder identificar si posee grasas trans y en qué cantidad.
¿Qué alimentos contienen grasa trans?
Se encuentran con frecuencia en snacks y aperitivos salados (palitos, papas fritas, etc.), productos precocinados (empanadas, croquetas, canelones o pizzas), galletas, galletitas dulces, magdalenas, talitas, barras de cereal, chocolates, margarinas, hamburguesas industrializadas, salchichas y bollería industrial entre otros.
Consejos
• Comer pescado al menos dos veces a la semana.
• Utilizar el aceite solo para condimentar y no para cocinar.
• En caso de hacer una fritura, es importante que el aceite no supere el valor de 180°C y no reutilizar el mismo nunca más de tres o cuatro veces ya que una fritura mal realizada acaba por oxidar y descomponer el aceite, modificando su estructura y transformando los ácidos grasos en trans.
• Asegurar una importante presencia de frutas y verduras en la dieta.
• Limitar el consumo de grasas saturadas (presentes principalmente en las carnes y en los lácteos enteros).
• Evitar el consumo de bebidas y de comidas con agregado de azúcar.