¿Por qué es tan importante incorporar frutas y verduras en nuestra dieta todos los días?
Las frutas y las verduras nos aportan altas cantidades de fibra alimentaria, vitaminas y minerales como magnesio y potasio. Consumirlas a diario nos ayudan a prevenir distintas enfermedades, y a su vez son una herramienta clave en la lucha contra el sobrepeso y la obesidad.
Lo ideal es al menos consumir 5 raciones de frutas y verduras al día, que se traducen en:
- 2 raciones de verduras distribuidas en las dos comidas principales acompañando carnes o cereales.
- 3 raciones de fruta fresca distribuidas a lo largo del día en desayunos, meriendas, colaciones o postres.
Las frutas y verduras:
- Aportan pocas calorías
- Son bajas en grasas
- Son sencillas de cocinar
- No contienen colesterol
- Son bajas en sodio.
- Se encuentran fácilmente en los mercados
- Generan saciedad
¿Pero cómo se puede mejorar o aumentar el consumo de ellas?
1. Intente variar en las formas de consumo para no aburrirse. Existen muchas variedades de frutas y verduras a nuestro alcance y son muchas las formas que pueden prepararse como en ensaladas, puré, rellenos, croquetas, salsas,etc.
2. Disfrute de las sopas durante el invierno, son una forma de incorporar variedad de hortalizas y son muy aceptadas durante esa época del año.
3. Tenga siempre disponible hortalizas cocidas congeladas en su freezer como: arvejas, choclo, chauchas, brócoli, acelga, hortalizas mezcladas tipo jardinera, etc. Es útil esta forma de conservación en momentos donde no contamos con mucho tiempo para cocinar y que solo en pocos minutos podemos utilizarlas para ensaladas u otras preparaciones.
4. Prepare ensaladas de frutas al menos una vez por semana mezclando diversas frutas frescas o enlatadas diet, manténgala en la heladera disponible para ser consumida como colación, postre o desayuno.
5. Prepare compotas de manzana, ciruelas u otra fruta a gusto y manténgala en la heladera disponible para ser consumida como colación, postre o desayuno.
6. Agregue frutas a preparaciones como gelatinas, yogurts o licuados de leche.
7. Agregue hortalizas y frutas ralladas en rellenos de crepes, panqueques, pastas, tartas, empanadas, ensaladas, omelettes, salsas, guisos, etc.
8. Si come fuera de su hogar recuerde siempre pedir entradas o platos principales con guarniciones a base de verduras y postres a base de frutas.
9. No olvide que cuantos más colores mejor, esto nos asegura variedad de nutrientes y evita la monotonía.