Alimentarse no es otra cosa que nutrirse


Categoría: INTERES GENERAL

La manera en que comemos es tan importante como la cantidad y calidad de los alimentos que ingerimos.

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La manera en que comemos es tan importante como la cantidad y calidad de los alimentos que ingerimos.

La alimentación es la ingestión de alimentos con la finalidad de obtener de ellos los nutrientes que nuestro cuerpo necesita para conservar la salud, determinadas alteraciones y enfermedades se relacionan con desequilibrios en la alimentación.

A pesar de conocer la importancia de mantener una alimentación saludable, en general no se le dedica el espacio y tiempo necesario sino que por lo contrario muchas veces se come para vivir o para saciar el hambre y no pensando en nutrir el cuerpo.

Muchas personas desde la mañana comienzan mal el día en relación a la alimentación. En general en el apuro de no llegar tarde a sus trabajos, olvidan desayunar, comida principal que no debería omitirse. A media mañana la mayoría toma café, te o mate y picotea productos de panadería ricos en grasas o azúcares. El almuerzo se saltea en muchas ocasiones, llevando a picotear galletitas o masitas en cualquier momento del día sin llevar un control de lo que se come. En otras ocasiones se almuerza rápidamente para volver a la actividad laboral, o lo que es aún peor parado para ganar más tiempo. Luego de dicha jornada se vuelve a casa, se ataca lo primero que se encuentra en la heladera y se come con voracidad.

Este desorden en la comidas implica comer de mala calidad, no cubrir con los requerimientos diarios de nutrientes y aportar calorías en exceso, conductas que promueven el sobrepeso y la obesidad.

Estrategia de Éxito

Realizar las 4 comidas diarias, sin saltear ninguna de ellas, todas son importantes: Desayuno, Almuerzo, Merienda y Cena.

El desayuno debe contener al menos el 20-25% de la energía total necesaria de toda una jornada. Es importante planear levantarse al menos 15-20 minutos antes para no irse de casa con el estómago vacío. Un desayuno completo debe incluir lácteos descremados, frutas y cereales.

El almuerzo no debe saltearse. Aunque no sea más que una colación liviana, evite comerla mientras camina por la calle, o parado, o mientras hace otra cosa, coma siempre sentado y dedicándole el tiempo y la atención necesario para masticar despacio y disfrutar de cada bocado. La merienda puede realizarla en casa. Si sabe que llegara tarde, haga una colación, no espere hasta la cena para comer, sino comerá con voracidad.

Cene en familia o con amigos.

Es bueno aprovechar los momentos de las comidas para el encuentro y dialogo con otros.

La alimentación cumple una función social invalorable, debemos dejar de lado los apuros y la exigencia de horarios para disfrutar la mesa compartida. Comer en un clima de afecto y despacio nos ayuda a digerir mejor los alimentos y a desarrollar hábitos saludables.


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